Friday, August 10, 2007

Cuaderno 10 de Agosto

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Querido Cuaderno: hoy las fuerzas me fallan para continuar el viaje. Me he despertado al alba porque la procelosa mar no dejaba de bramar en mi oído. Parecía querer advertirme, a gritos, de que esta jornada no tendría nada de normal…
(RÁFAGA)
Me tiemblan las piernas. Cuando salgo a cubierta, mis canijos tobillos comienzan a moverse sin ton ni son, y reacciono como niña asustadiza corriendo hacia el camarote, como si meterme entre cuatro paredes me protegiera de no sé qué futuro incierto.
Y es que no entiendo qué me pasa hoy, que respirar la brisa marina, ese aroma de libertad, hace que recorra mi cuerpo una desazón angustiante. Influye también ese eterno horizonte que nunca desaparece de la retina… dios, ¿cómo no estremecerse ante lo que pueda ocurrir detrás de esa fina línea?
(RÁFAGA)
Pero esta repentina fobia a los espacios abiertos no me nubla la razón. Soy consciente de que refugiarme en las entrañas del barco no me protege de nada ni de nadie. Porque la dura realidad es que no sé qué misterios oculta este armazón de madera, y haberlos haylos. De hecho, en ocasiones temo que esta nave no haya sido más que un barco fantasma, del cuál todos conocen, todos han oído hablar, pero que ninguno ha llegado a ver.
(RÁFAGA)
Querido Cuaderno: La quimera ha podido conmigo… quizá no sea capaz de superar este viaje espacio-temporal… y eso que intento echar raíz con fuerza en cada rincón del camarote…, pero si al final ocurre… si desaparezco… en tus ondas hertzianas dejo constancia de mi paso por esta casa de alta mar… de la que sólo espero que no se convierta en Holandés Errante, y que algún día su ancla consiga aferrarse en el puerto de mi más que nunca deseada Ciudad Invisible.
FUNDIR ENTRE LAS PAREDES DEL SONIDO

Thursday, August 09, 2007

Cuaderno 09 de Agosto

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

A ver, supuestamente es la mar la que tendría que infundirnos temor, ¿no? Y más la nuestra, que es, por naturaleza, procelosa. Eso es al menos lo que nos han enseñado los viejos marineros. Ellos son los que más la admiran, los que más disfrutan entre sus aguas, pero te lo advierten, también hay que respetarla, porque ella es la que tiene el poder de convertir nuestras travesías en momentos de placer o en pesadillas de alta mar. Pero hoy me arriesgo a negar esta propagada idea
(RÁFAGA)
Me he dado cuenta que hay espacios en los que la incertidumbre es aún mayor, y nunca, nunca, sabes que te puedes encontrar. Piensa un poco… si atracamos en tierra firme, en una ciudad cualquiera, de un continente cualquiera… ¿qué encontramos? ¡Calles! Laberintos y laberintos de calles. Pueden ser estrechas o anchas, pero todas están aprisionadas entre edificios que aparecen y desaparecen, entre plazas abarrotadas de historias, de artistas de la vida, de momentos de alegría y tristeza…,
(RÁFAGA)
Entre todos esos elementos callejeros, el que más temor me produce… son ¡¡las esquinas!! Acostumbrados como estamos a avistar desde la cofa cualquier novedad que aparezca por el infinito, me resulta casi amenazante no saber lo que se esconde detrás de cada uno de estos ángulos.
(RÁFAGA)
Mmm… preparémonos hoy para cruzar este laberinto de asfaltado suelo. Con mapa en mano, y a pie de calle, iremos torciendo en cada una de estas esquinas, a la derecha, a la izquierda,.. Da igual por dónde pasemos porque en todas ellas nos sorprenderán nuevas historias, con las que soltaremos sonrisas o lágrimas. Lo importante es que al final, seguro, el cartel de salida será el mismo que anuncie la llegada a nuestra utópica Ciudad Invisible.
FUNDIR CON CALLEJERO DE LA QUIMERA

Wednesday, August 08, 2007

Cuaderno 08 de Agosto

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE
Que conste que lo advertí. Dejé constancia de la situación en la que nos encontrábamos hace pocos días. Son jornadas estivales, y por naturaleza son diferentes a las del resto del año. Ya sabes, hemos tenido otros viajes parecidos a los de hoy. De repente llega una tarde apacible en la procelosa mar de las ondas hertzianas,… a esta tripulación sólo le falta una excusa para hacer sonar la música… ¡aja! nuevos galeotes a bordo… que mejor que una bienvenida…
(RÁFAGA)
Enseguida nos ponemos a organizar la fiesta: limpiamos cubierta, colgamos farolillos de mástil a mástil, de la bodega subimos barriles de vino y los colocamos a lo largo de la eslora,… increíble, en una pequeña porción de espacio-tiempo hemos creado toda una discoteca de alta mar.
(RÁFAGA)
Siguiente paso y el más importante, rellenar el éter del sonido con música. Como no conocemos muy bien los gustos de nuestros nuevos remadores, hemos decidido crear varios ambientes, diferentes estilos…
En la proa, y a petición del capitán, un escenario con actuaciones de artistas del golfo, … del golfo de México, que no golfos de México…
En la otra punta, en el castillo de popa, los mejores sonidos traídos de los mares del sur hispano. La guitarra y el taconeo harán temblar toda la cubierta.
Y en contraste… para todos los marineros del futuro, la electrónica a ritmo de bits en los camarotes más sudorosos de esta nave…
(RÁFAGA)
Bueno, yo creo que con esta animada travesía con la que inauguran barco los nuevos galeotes ya se pueden dar por satisfechos, bienvenidos ¡y hasta agradecidos! Yo lo que temo es que con tanto ruido ensordecedor se aleje aún más de nosotros la ya de por si lejana Ciudad Invisible.
FUNDIR CON MÚSICA, ¿MÚSICA?, ¡MÚSICA!

Tuesday, August 07, 2007

Cuaderno 07 de Agosto

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE
Ha llegado la hora. Hoy hacemos nuestro viaje más… espinoso. No tiene porque ser muy largo, ni extremadamente duro. Casi puedo asegurar que no libraremos batalla alguna, y que esta procelosa mar no traerá tormentas que pongan en peligro nuestro flote. Es más, tampoco sufriremos bajas en la tripulación porque ninguna enfermedad asolará la nave.
(RÁFAGA)
Ha llegado la hora. Esta travesía será complicada de afrontar porque nos conduce, de frente, hacia nuestra propia historia. Hoy nos sumergiremos en las entrañas de este galeón, y de muchos otros, para descubrir tesoros tan escondidos como ignorados. Una fortuna humana que durante siglos pobló las bodegas de barcos como éste. Una riqueza que valía su peso en oro, y que por oro se vendía. Podemos confundir sus oscuras pieles con el color de la madera, ah, pero nunca conseguiremos perder de vista el resplandor de los blancos diamantes que brotan de sus bocas. ¿Cuántas de esas sonrisas permanentes han viajado hacia un destino aún más incierto que el nuestro? Una, dos, tres… tres más tres… seis…
(RAFAGUILLA)
Ha llegado la hora. El minuto en el que dejarán de ser números, para convertirse en identidades, tan singulares cada una como plurales en su conjunto. Nuestras ondas hertzianas les brindarán hoy todo su espacio… y su tiempo.
(RAFAGUILLA)
Ha llegado la hora. El segundo en el que nos reencontramos con ellos en el fondo de este galeón, y juntos subimos a cubierta, ¡hasta la cofa!... Y ahora si,... ahora… desde lo más alto, ya podemos esperar con paciencia a que llegue ese día. A desembarcar en nuestra deseada, ay… no, no, hoy es su deseada, su anhelada, su tristemente utópica… Ciudad Invisible.
FUNDIR CON TRAZOS DE HISTORIAS DESEMPOLVADAS

Monday, August 06, 2007

Cuaderno 06 de Agosto

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Cuando nos embarcamos en una larga travesía los preparativos, normalmente, son más complicados que el viaje en sí. Atracamos en puerto alguno, y allí permanecemos varias jornadas, alejados de tabernas y otro tipo de ocios marineros, porque todo nuestro día se centra en dejar la nave a punto para la siguiente aventura.
(RÁFAGA)
Hacemos una labor casi de relojería, desmontamos todas las piezas: recoger velas, revisarlas, remendar jirones, limpiar cubierta, camarotes,… con tanto movimiento convertimos el puerto en una auténtica zona de obras con peligro de desprendimientos. Además también llenamos la bodega de provisiones (agua, harina, carnes saladas, como no, algo de vino),… se establece la hoja de ruta… nos aseguramos de llevar el cuaderno de bitácora… ¡ah! y por último, pero no por ello menos importante, no podemos zarpar sin abrillantar con esmero el mascarón de proa, izar bandera y elevar ancla.
(RÁFAGA)
Hoy regresamos de una de esas largas travesías. Un viaje espacio temporal transoceánico, cuyo destino era la orilla hispana del Atlántico, o viceversa… Hemos llegado sin más posesiones que esas ondas hertzianas características de nuestra procelosa mar. Pero de sus tierras, fértiles como pocas, hemos recogido muy buenas mercancías; productos sonoros, visuales, textuales… Riquezas algunas ya conocidas, y valoradas, en el viejo continente, y otras descubiertas en recientes conquistas.
(RÁFAGA)
Ay, ay, ay… en este regreso tenemos las bodegas tan llenitas de cultura latina que eso se nota, su peso hace que el barco se hunda más de lo normal, y que sea un deseado botín para piratas y corsarios. Con una mano en el remo y la otra empuñando espada, lucharemos para continuar llenando la nave de ideas con las que poblar nuestra aún no conquistada Ciudad Invisible.
FUNDIR CON CIERTA RUTA MARÍTIMA COMERCIAL

Friday, August 03, 2007

Cuaderno 03 de Agosto

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Si una virtud tiene que tener un gran capitán, esa debe ser la de tener buena vista. Puede no ser intrépido, no tener dotes de mando, o incluso, ¡no saber nadar! ... Pero lo que no le puede faltar, sin duda, son un par de buenos ojos avispados.
(RÁFAGA)
¿Qué porqué? Los ejemplos son numerosos. Primero, a la hora de comprar eficientes esclavos. Los futuros galeotes esperan resignados en fila a que ambas partes de este negocio lleguen a un acuerdo. Y para hacer una buena adquisición es importantísimo saber apreciar las dotes de cada hombre. Cualquiera de nosotros nos fijaríamos en sus brazos, en sus piernas, incluso en sus dientes, para ver si goza de buena salud. Sin embargo, un buen comprador de esclavos lo que hace es mirarle fijamente a los ojos. A través de ellos descubrirá si en su interior tiene ese espíritu marinero, que es el que realmente le permitirá seguir remando en esta procelosa mar cuando las fuerzas flaqueen.
(RÁFAGA)
Ya metidos en cubierta, ¡cuán importante es saber avistar! ¡Oh!, imagínense por un momento, un capitán ciego. Los hay cojos, que incluso gozan de buen prestigio y de fama aterradora. ¿Pero ciego? Dónde se ha visto capitán alguno que no pueda vocear “barco pirata”, porque no ve ni la nave, ni el pirata. ¡Ay, no! imposible. Debe poder reconocer, con catalejo o sin él, cualquier bandera negra que se acerque a través de las ondas hertzianas, aún estando a varias millas. También debe poseer mirada analítica para descifrar los cambios de viento y marea, y mirada imponente para dar órdenes a la tripulación.
(RÁFAGA)
Pero la labor ocular más importante que desempeña, y para la que debe ser como gato en la noche, es atisbar, cuando llegue el gran día, esa utópica tierra prometida. Puede estar lejos o cerca, ser grande, ¡enorme!, o pequeña, minúscula como una miniatura. Aún así, él y sólo él, deberá reconocerla, y bajo el grito de “quimera a la vista”, nos avisará a todos de que, por fin, habremos llegado a nuestra deseada Ciudad Invisible.
FUNDIR CON MIRADA OSCURA DE GATO ALBINO

Thursday, August 02, 2007

Cuaderno 02 de Agosto

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Impresiona ver como cambian las travesías en verano. En jornadas frías son…yo diría que…extremadamente tranquilas. Las bajas temperaturas parecen dejarnos congelados. Los galeotes permanecen inmóviles en sus bancos de madera, y sólo se puede apreciar el movimiento, rítmico pero pausado, de sus brazos remando. En cubierta, el capitán se puede pasar horas en la proa, intentando avistar con su catalejo posibles enemigos. Y el resto de la tripulación se reúne en los camarotes, a buen resguardo, como si quisieran retener los pocos grados que aún permanecen en su piel.
(RÁFAGA)
Pero, ¡ay!, en verano. En estos meses presentes el sudor corporal se intensifica, hasta desprender “agradables” perfumes marineros. Y no sólo se debe a que la navegación se vuelve más ajetreada y se multiplican las batallas con naves piratas. Es, sobretodo, por el ritmo de fiesta que llevamos en la sangre. Es cómo si ésta se calentara con el implacable sol que reina sobre nuestras cabezas, y provocará unas ganas irrefrenables de actividad ociosa, de jolgorio. Organizamos comilonas, aullamos cánticos de grandes lobos de mar, bailamos de proa a popa… ¡Hasta las ondas hertzianas tiemblan con nuestras juergas!
(RÁFAGA)
Pero el clímax de la fiesta estival llega cuando se acercan los días festivos; días como hoy, en los que ya avistamos las señas de humo que nos hacen desde pueblos cercanos y, como si fuéramos indios, desciframos su mensaje. Hoy dejaremos atrás esta procelosa mar y uniremos nuestra fiesta a la que organizan en tierra firme. ¡A disfrutar se ha dicho!
(RÁFAGA)
Sólo nos asalta una duda,… si llegáramos a nuestro destino antes de que el astro rey dejara de calentar, ¿también nos encontraríamos en la utopía un mundo de actuaciones? ¿Existirá el reino de los festivales en nuestra ansiada Ciudad Invisible?


FUNDIR CON MAREJADA-MAREJADILLA FESTIVALERA

Wednesday, August 01, 2007

Cuaderno 01 de Agosto

CUADERNO DE BITÁBORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

No podemos decir que no somos optimistas. En estas jornadas estivales estamos sufriendo numerosas bajas, los galeotes más débiles enferman de calor, y nos vemos forzados a abandonarlos en tierra firme. Aunque los que seguimos a bordo comprendemos que no todos nacemos resistentes a las adversidades, ese contratiempo nos lleva de cabeza a una situación que es más lógica que las matemáticas. Menos hombres = más horas frente al remo para cada uno. Aún así, si nos observan con detenimiento verán, asombrados, que nuestra cara esboza una alegre sonrisa.
(RÁFAGA)
Paradójicamente, con tan poca tropa y cuando el rumbo de semanas venideras ni siquiera lo tenemos marcado, los timoneles están más cómicos que nunca. Se suben a uno de los cañones de proa, y comienzan cantarines y danzantes a recitar todos los infortunios, y seguido, las nuevas tareas a repartir. Claro, yo, viéndolos en pose artística y con cañón como escenario, no puedo más que soltar una traviesa carcajada.
(RÁFAGA)
Pero tengamos cuidado. En ocasiones no es una broma bromear. Nuestra burla teje en las ondas hertzianas una fina capa de humor. Pero ésta esconde, en su fondo, un trabajo arduo y extenuante, que quizá mirado con catalejo, nos pueda incluso hacer llorar.
(RÁFAGA)
¡Atención! Hoy surcamos esta procelosa mar de la mano de la ironía. Advertencia a todos los navegantes: si de sus bocas se escapa una risa, deberán poner su mano en la barbilla, y en postura digna de “El pensador”, comenzar a reflexionar sobre los duros avatares que esconde, y que nos conducen hacia nuestra ¿querida?, ¿anhelada?, ¿deseada?, ¡hacia nuestra pesada (que mira que se hace de rogar) Ciudad Invisible!
FUNDE CON TRISTE ATAQUE DE RISA

Tuesday, July 24, 2007

Cuaderno 24 de Julio

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

No es el trabajo arduo el que convierte a los tripulantes en personas de mala vida. Cada faena no supone mayor esfuerzo que la anterior. Pero cuando uno de nosotros pasa a mejor vida, no decimos con ello que asciende a ningún paraíso celestial, sino que abandona las encomiendas sudorosas y angustiantes, para encargarse de otras labores más placenteras. Y cuando uno es consciente de esas otras tareas, continuar remando se convierte en un tortuoso calvario, que nos recuerda que seguimos marcados por el sufrimiento…
[RÁFAGA]
Los golpes de tambor son los que nos hacen batir las aguas de esta procelosa mar con una energía que nosotros mismos dudamos tener. Una y otra vez, retumba en la galera ese sonido seco, rítmico, que se acompasa con la tensión que soporta nuestro cuerpo en cada batida. Algo sorprendente ocurre al empujar las grandes palas de madera. El gemido de nuestros músculos se acompasa al ritmo de nuestros bramidos, y nace una melancólica y triste melodía que parece salida de las entrañas del mismísimo infierno…
(RÁFAGA)
La llamada del timbal, y la respuesta de nuestros movimientos…una y otra vez…, el golpe del látigo y el sudor sangriento…Tenemos cuerda para rato y aguantamos en trance gracias a la música que nace de esta fatigosa labor. La composición surge del lamento que llevamos en nuestras almas y en nuestros orígenes. Y las notas no son más que el quejido de esa esclavitud que soportamos.
(RAFAGUILLA)
El llanto del oprimido se convierte hoy en la sintonía de nuestro viaje espacio-temporal, y será el que nos guíe por las ondas hertzianas, pero esperemos que desaparezca por siempre el día que lleguemos a aquella que un día fue, y siempre será, la anhelada Ciudad Invisible.

FUNDIR CON PURO SONIDO BLUES

Monday, July 23, 2007

Cuaderno 23 de Julio

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Me pregunto cuál es el motivo que nos lleva a plasmar en el éter del sonido todas nuestras travesías. Porqué tenemos la necesidad de crear este cuaderno de bitácora, de describir cada paso que damos en el camino.
(RÁFAGA)
Hoy el ambiente está enrarecido. La luz que, en días normales, nos alumbra con intensidad, esta tarde se ha vuelto lúgubre. La procelosa mar se ha teñido de un inquietante tono oscuro, y la niebla se ha adueñado de su superficie. De tenebrosos rincones brotan extraños sonidos que se propagan a través de las ondas hertzianas, y que nos convierten en la tripulación más atemorizada que puedas imaginar.
(RÁFAGA)
Estamos muertos de miedo. Y quién no. Nosotros, nuestro cuerpo, la materia de la que nos componemos, es capaz de ser eliminada en cuestión de segundos. Hoy, con el atardecer teñido de rojo, no podemos dejar de pensar que la muerte nos está acechando, constantemente. Y de nada sirve intentar convencernos que al fin y al cabo somos energía, que nunca se destruye, sino que se transforma. Pesa mucho más la fragilidad esa de la que pende nuestra existencia material.
(RÁFAGA)
No somos eternos, lo sabemos, y, quizá por eso, soñamos en dejar una huella marcada para toda la eternidad. Ahí llega el porqué de todo cuaderno de bitácora. Es el deseo de dejar constancia que un día esta tripulación emprendió un utópico viaje por el espacio-tiempo. Pero, sobretodo, estas páginas sonoras nos aportan la tranquilidad de saber que, si en jornada tan inquietante como la de hoy, desaparecemos (o, digamos, nos transformamos), el cuaderno podrá servir de guía para aquel que quiera continuar el camino hacia la misteriosa Ciudad Invisible.

FUNDIR CON MELODÍA HITCHCOCK

Friday, July 20, 2007

Cuaderno 20 de Julio

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

La raza, o la especie. En ocasiones parece que si no nos dividiéramos no podríamos seguir nuestro rumbo. Como si esta procelosa mar pudiera clasificar a los humanos que surcan sus ondas hertzianas.
(RÁFAGA)
Lo paradójico es que, en ocasiones, esta división étnica deja sus connotaciones negativas al margen y nacen las positivas. De toda separación, lo más hermoso, es la unión. Sino, piensen en un ejemplo banal: el arco iris. Tantos colores, tan diversos, cuya belleza radica en poder contemplarlos a la vez, fusionados en esa curva multicolor.
(RÁFAGA)
Multiracial, multiétnica, así podríamos bautizar hoy nuestra travesía. Este viaje espacio-temporal nos abre para los días festivos venideros una particular caja de Pandora, donde las desgracias se transforman en una explosión de innumerables expresiones artísticas. Los paisajes sureños, con su inestimable calor estival, se regarán de colores, olores, y sabores, procedentes de otras latitudes.
(RÁFAGA)
Pintaremos nuestra nave con todas las tonalidades del mapa del universo. Moveremos nuestros remos al son de mil tambores. Contaremos, cantaremos, crearemos. Soñaremos con los ojos abiertos. Así, porqué no, sentiremos que se acerca nuestra utópica Ciudad Invisible.

FUNDIR FUSIONANDO FUSIONES

Thursday, July 19, 2007

Cuaderno 19 de Julio

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Bien podría ser esta travesía una historia de amor, pero de esos imposibles, en los que el sufrimiento se apodera de cada capítulo. Nuestro viaje es un ir y venir de sentimientos contradictorios, que se entremezclan para confundirnos. No sé lo que nos deparará el destino. Esta incertidumbre funde en un solo cuerpo el deseo que me empuja a seguir a través del espacio-tiempo, con la agonía de pensar que el final de nuestros días no será el que espero.
(RÁFAGA)
Sería una verdadera tragedia de Shakespeare que nuestra existencia acabara en ese amor imposible, irrealizable. Que esta tripulación no atisbara esa tierra prometida que tanto ama. A este drama, del que prefiero ni pensar, le sumaría el sabor amargo de la venganza premeditada. Sentimiento que, seguro, afloraría en mis entrañas, contra todo aquel rival que me hubiera impedido continuar mi camino por esta procelosa mar de ondas hertzianas.
(RÁFAGA)
Es el amor alocado el que provoca que el ser humano se ponga en el límite de su propio precipicio. No me gusta teñir las aguas de sangre y dolor. No es ese motivo el que me lleva a tal extremo pasional, sino la ambición más pura que puedas imaginar, unida a un deseo tan poderoso, tan irracional, por alcanzar mis objetivos, que ni el más impetuoso amante podría comprenderlo.
(RÁFAGA)
Sólo espero que el destino no convierta este deseo que tanto anhelo, y que tanto sufrimiento me produce, en un utópico sueño propio de una tarde de verano. Y que todos estos sentimientos que se amontonan en mi cuerpo, aún siendo contradictorios, sirvan, de alguna manera, para acabar junto a mi amada Ciudad Invisible.

FUNDIR CON DESEADA AMARGURA AMOROSA

Wednesday, July 18, 2007

Cuaderno 18 de Julio

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Expresar lo que piensas, lo que sientes o lo que quieres. Comunicarte. Cuando un día decidimos embarcarnos en esta travesía, no imaginamos que nuestro lenguaje se modificaría hasta niveles insospechados. Que aprenderíamos a transmitir las ideas a través del éter del sonido. Es la procelosa mar la que acaba moldeando los gestos del marinero, y todo el sistema de comunicación que le envuelve. El objetivo es claro, que nuestras palabras aprendan a surcar las ondas hertzianas que navegamos.
(RÁFAGA)
En cada espacio y conforme a un tiempo, el pensamiento no se une al lenguaje con los mismos lazos. Formas de expresión hay muchas, tantas como personas, por eso, cada cual cuenta su historia con los elementos que la vida le ha enseñado a utilizar.
(RAFAGUILLA)
Hoy establecemos un hilo de comunicación transoceánica, y dejamos todos nuestros sentidos abiertos a expresiones artísticas provenientes de tierras latinas. Recibimos cuentos de vida, historietas, reflexiones, protestas…, conceptos que han sido canalizadas a través de la voz, o por medio de letras, que unidas, forman palabras, y éstas, a su vez, frases estampadas en páginas. Al fin y al cabo, el medio sólo es el instrumento para enviar el mensaje.
(RÁFAGA)
La distancia física no es impedimento a la comprensión. Nosotros somos un ejemplo, me explico: desde estos utópicos mares, abrimos las escotillas a cada persona que quiera descubrirnos nuevos caminos hacia nuestra siempre anhelada Ciudad Invisible.

FUNDIR CON EXPRESIONES ALTERADAS

Tuesday, July 17, 2007

Cuaderno 17 de Julio

CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CIUDAD INVISIBLE

Ella. A veces lejana, en ocasiones, más cercana, pero siempre ella. Cuando creo, ilusoriamente, que viene hacia mí, el cuerpo se me estremece. ¿Sabes cuál es esa sensación del reencuentro eternamente deseado?
(RÁFAGA)
La tengo siempre en mi cabeza, en cada una de mis travesías vitales. Y cuando consigo, por momentos, olvidarla, ella me atrae con sus cantos de sirena. Dulce voz melódica, suave, aterciopelada, que recorre las ondas hertzianas que nos separan, hasta llegar a mi. Entonces me florece un sentimiento de culpabilidad por haberla relegado a la esquina de mis recuerdos. Y consigue, como niña caprichosa, volver a ser el centro de mi atención, mi única preocupación, mi vida. Y es que sólo ella consigue despertar en mis adentros un instinto maternal, irracional como pocos, que me lleva a cuidarla, incluso en la distancia.
(RÁFAGA)
Es perfecta. A veces, cuando asciendo a la cofa de mis pensamientos, casi consigo ver su silueta, ondulante, curva, cual fémina. Pero, en seguida desaparece. Yo la persigo desesperada, aún sabiendo que es inútil. Ella siempre escapa a través del espacio-tiempo, reclamando su jovial independencia.
En ocasiones sueño que duerme en el regazo de mis ilusiones, que un día despertaré y la tendré a mi lado, para siempre.
(RÁFAGA)
Y sé que al final de este viaje acabaré estando a su lado, porque ella es la que alberga todas mis esperanzas, es quizá la que nunca me defrauda, porque la conozco, porque sólo yo sé que me espera. Por eso, no pararé hasta encontrarla. Ella, mi querida, Ciudad Invisible.
FUNDIR CON PÍLDORA DE FEMINIDAD