Thursday, October 19, 2006

SI, PERO...

SI, los concursos de belleza (léase reciente certamen Miss/ Mister España) no tienen ningún contenido didáctico, cultural, informativo, o vocablos que se puedan asemejar.
SI, no son más que un desfile de cuerpos sufridamente delgados, perfecto canon de belleza actual, que fomentan el culto extremo al cuerpo y sus consecuentes y peligrosos trastornos alimenticios (léase bulimia- anorexia).
SI, son programas que forman parte de la basura televisiva que invade la pequeña pantalla y que tiene como principal (¿y único?) objetivo que la cadena televisiva de turno y empresas colindantes agarren una buena tajada económica. Todo a base de que, nosotros, su audiencia, veamos durante más tiempo el culo de Eduardo Noriega en el anuncio de Sweeps que los de las misses en la pasarela (que eran los que supuestamente pretendíamos ver...y criticar).
PERO, porqué tú, lector crítico, te sientas delante del televisor a disfrutar de ese desfile de carne económicamente rentable.
PERO, porqué entonces, la gala de este año fue el programa más visto de la jornada con más de tres millones de espectadores. Y en el 2005 lo siguieron casi los mismos tres millones de españolitos y dos años atrás se sumaron un millón más al espectáculo.
PERO, porqué razón tú tampoco te libras de opinar quién es la más “guapa”. Y peor aún, esperas impacientemente que la decisión final (con tongo o sin él), te convierta en el vencedor de la apuesta.
Día siguiente del dichoso certamen: oleadas de críticas; asociaciones, organizaciones y todo tipo de unión de personas con cierto grado de feminismo corporal escandalizadas; miembros del jurado, presidente, patrocinador y demás implicados jurando y perjurando la trasparencia y legalidad de las votaciones (¡pura democracia vamos!); y una joven muy joven sonriendo y sujetándose la corona en las páginas e imágenes de todos los medios del país.
Sólo me queda felicitar a aquellos que se sentaron en el sillón la fatídica noche y, sin un mínimo temblor de dedo, presionaron el uno en el mando para disfrutar en la cadena pública del film “El gran golpe”. Y nunca mejor dicho. Golpe de efecto diría yo.

2 comments:

Antonio Ibáñez said...

La sociedad está ausente de crítica, se sienta a tomar su papilla televisiva diaria y no caen en la cuenta de lo que están haciendo, simplemente tragan. La idea es, hablar, de lo que habla la gente, y para ello, hay que tomarse la misma papilla.
Hace poco vi una camiseta en inet que me pareció muy crítica, pero no va más allá de la realidad.
http://www.setaloca.com/camiseta-pensemos-por-ti.php

Helena said...

Me quedo con el culotte de "reservado el derecho de admisión".
Mientras tanto, hablaré... sin papilla en la boca, que me enseñaron que no se habla con la boca llena...